Hija de la Luna

lunes, junio 09, 2008



GUSTOS ADQUIRIDOS

El hombre, como se sabe, es un animal de costumbre. Y es por eso que existen los gustos adquiridos. Esas cosas a las que en un inicio te niegas rotundamente la primera vez, encima lo pruebas y no te gusta. Lo vuelves a probar y piensas que en realidad no esta tan mal. Luego de nuevo y le vas agarrando la onda, hasta que finalmente te gusta a lo en serio. En mi caso, he llegado a la conclusión que el sushi y Sabina son gustos totalmente adquiridos.
En lo que respecta al sushi, en verdad a los makis porque al sushi en realidad no le entro mucho, la primera vez que lo probé fue en una reunión de chamba, y en serio casi vomito. No se como la hice, pero logré pasar dignamente la prueba. Eso que reuniones van y vienen, lo probé un par de veces más (casi contra mi voluntad) y poco a poco me fue gustando hasta que me volví fan.
Con Sabina, valga la salvedad correspondiente entre ejemplo y ejemplo, fue también algo así. Alguna vez en la casa de alguna amiga de la facu hablaban de trova y todo el floro correspondiente en una época de mi vida en la que yo solo escuchaba a Britney, los N’Sync y me dedicaba a ver Dawson’s Creek. Me negaba y me negaba a escuchar/aprender del tema, ni siquiera por variedad cultural. Cuando Sabina cantaba con Fito Paez, lo volví a escuchar ya por la radio, y pensé que no estaba tan grave la cosa. Luego, escuchaba a un amigo super fan de Sabina hablar tan apasionadamente de él que aluciné que si podía despertar algo así (había escuchado de él en diferentes etapas de diferentes personas), por algo sería. Y le di una oportunidad de verdad. Bajé un disco, me prestaron otro y lo escuche a lo bien, y sí, me encanto.
Y todo esto me lleva a admitir que DEBO crearme un nuevo gusto adquirido. Es una necesidad y punto. Y este es que mis amigas se vayan y empiecen a estacionar en otras partes del mundo. Y es que que fácil es cuando las tienes a todas cerca, lo difícil es cuando rompen tu costumbre, tu pequeño mundo, y todas se empiezan a ir. Ya había pasado por esto, es cierto, pero nada, siempre vino como condición temporal de un año en promedio, nada de “para siempres” ni “me voy a vivir fuera” y punto. Esta vez se va una de las miembros de mi pequeño sorority choclero, y en verdad se me parte el alma. Y es que saber que no tendremos esas chorreaderas comunales de sábado por la tarde o domingo en la noche viendo Sex and the City sin parar, o solo pintándonos las uñas viendo revistas mientras conversamos sonsera y media por horas es terrible. Es que cada una tiene que abrirse camino, algunas nos vamos, otras se quedan con sus nuevos esposos, y otras se mudan con sus chicos a miles de kilómetros de distancia. Y aunque solo este a un avión de distancia (esperamos a la primera que se vuelva millonaria para que nos auspicie a todas los grandes encuentros en alguna ciudad), saber que pierdes esa cotidianeidad de tantos años, realmente te hace un nudo en la garganta.
Como dice la Colo, ya estamos grandes, aunque a veces ya no queramos crecer más, como Peter Pan. Y mi nuevo gusto adquirido será tener una amiga en cada ciudad, donde llegar y hacia donde planear el próximo viaje. Porque no me puedo poner así de triste cada vez, porque es la primera, pero no la última definitivamente.


* So what are we going to do? Sit around bars, sipping Cosmos and sleeping with strangers when we're eighty?

Posted by K! :: 2:18 a.m. :: 0 Comments:

Post / Read Comments

---------------oOo---------------